Un caballo que permanece en decúbito y no puede levantarse constituye una auténtica emergencia veterinaria. Cada minuto adicional aumenta el riesgo de miopatía, úlceras por presión y complicaciones respiratorias. A continuación le explicamos cómo actuar, paso a paso.
Primera evaluación: ¿qué gravedad tiene la situación?
Antes de intervenir, observe al animal desde una distancia segura. Un caballo que forcejea puede lesionarle de forma involuntaria. Valore los siguientes aspectos:
- ¿Cuánto tiempo lleva tumbado? A partir de las dos horas, el riesgo de complicaciones aumenta considerablemente.
- ¿Sigue intentando levantarse? Los esfuerzos continuos agotan sus reservas energéticas y pueden agravar las lesiones existentes.
- ¿Respira con normalidad? Cualquier signo de dificultad respiratoria requiere atención veterinaria inmediata.
- ¿Presenta heridas o hemorragias? Un traumatismo puede ser la causa de que el caballo no consiga incorporarse.
Causas más frecuentes
Existen numerosas causas que pueden impedir que un caballo se levante. Entre las más habituales se encuentran:
- Artrosis avanzada: el dolor articular impide realizar el esfuerzo necesario para incorporarse.
- Miopatía: lesiones o alteraciones musculares, a menudo asociadas a un ejercicio intenso o a la anestesia.
- Cólico: el intenso dolor abdominal mantiene al caballo en el suelo.
- Traumatismos: fracturas, esguinces o golpes que limitan la movilidad.
- Debilidad generalizada: frecuente en caballos geriátricos, desnutridos o convalecientes.
- Recuperación posanestésica: las extremidades aún no responden correctamente tras una intervención quirúrgica.
Qué hacer de inmediato
1. Mantenga la calma y asegure el entorno
Los caballos perciben fácilmente el estrés. Háblele con tranquilidad, evite movimientos bruscos y aleje a otras personas y animales para reducir la agitación.
2. No intente obligarlo a levantarse
Tirar de la cabeza o de las extremidades puede provocar fracturas, luxaciones o lesiones musculares graves. Sin el equipo adecuado, cualquier intento de elevación manual supone un riesgo tanto para el caballo como para usted.
3. Evite nuevas lesiones
Siempre que sea posible, coloque paja o mantas bajo la cabeza y los flancos para reducir la presión sobre el cuerpo. Compruebe que el caballo no permanezca en decúbito dorsal (boca arriba), ya que esta posición puede resultar mortal en menos de una hora debido a la compresión de los órganos internos.
4. Llame inmediatamente a su veterinario
No pierda tiempo buscando información en internet. Llame a su veterinario e indíquele cuánto tiempo lleva el caballo en el suelo, su posición, los signos de dolor observados y cualquier antecedente clínico reciente. Si es posible, anote la hora exacta en la que encontró al animal.
5. Manténgalo abrigado y ofrézcale agua
Mientras espera la llegada del veterinario, cúbralo si hace frío y ofrézcale agua al alcance de la cabeza, siempre que permanezca consciente y estable.
Riesgos del decúbito prolongado
- Miopatía por decúbito: a partir de las dos horas, los músculos comprimidos comienzan a sufrir necrosis.
- Úlceras por presión: aparecen lesiones en las zonas de apoyo.
- Compresión del diafragma: el peso de las vísceras dificulta la expansión pulmonar y compromete la respiración.
- Alteraciones metabólicas: la acidosis puede desarrollarse rápidamente en un caballo inmovilizado.
- Agotamiento psicológico: tras varias horas, algunos caballos dejan de intentar levantarse incluso cuando desaparece el obstáculo físico.
Cómo actúan los profesionales
El veterinario identificará la causa del problema y podrá administrar analgésicos, antiinflamatorios u otros tratamientos específicos. Sin embargo, el principal desafío continúa siendo levantar al caballo de forma segura.
Los métodos tradicionales —como cuerdas, arneses o poleas— presentan importantes riesgos: fracturas por tracción, lesiones articulares y un elevado nivel de estrés. Hoy en día, la medicina veterinaria apuesta por sistemas neumáticos que elevan al animal de forma progresiva, sin tracción y minimizando el dolor.
Equi-lift: la solución profesional
Equi-lift es un dispositivo neumático patentado desarrollado por los veterinarios Pierre Schoenaers y Mathilde Bourély. Fabricado en Bélgica, actualmente lo utilizan veterinarios, bomberos y propietarios de caballos en toda Europa.
Su funcionamiento es sencillo: el cojín desinflado se introduce bajo el caballo en decúbito y se infla en tan solo 4 o 5 minutos. El animal se eleva de forma progresiva y uniforme, sin ejercer tracción sobre las extremidades ni sobre la columna vertebral. El sistema puede ser manejado por una sola persona.
- Equi-lift Classic: rescate en campo para casos de artrosis, miopatías y traumatismos.
- Equi-lift Modelo H: arnés abdominal para caballos con dificultades recurrentes para levantarse.
- Equi-lift Modelo RC: diseñado específicamente para la recuperación posanestésica, fase en la que se produce el 32 % de la mortalidad asociada a la anestesia en caballos.
- Equi-lift Modelo M: colchón quirúrgico inflable modular para hospitales veterinarios y quirófanos.
Conclusión
Cuando un caballo no puede levantarse, cada minuto cuenta. Mantenga la calma, asegure el entorno, evite tirar del animal y contacte con su veterinario cuanto antes. Si se enfrenta con frecuencia a este tipo de situaciones, disponer de un sistema neumático de elevación puede marcar la diferencia entre la recuperación y una lesión irreversible.
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